Mostrando entradas con la etiqueta Nacho Vegas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nacho Vegas. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de julio de 2012

Cartas de Nacho Vegas a Christina Rosenvinge


        A principios del año 2009 la Revista Vanidades (edición española) publico ocho cartas que seguían el hilo de una conversación entre los dos artistas de Verano Fatal. En la edición digital solo hay un total de 4 cartas en la edición impresa con fotos de Rafa Gallar (Almudena Madera Management) y realización de Paloma Tovar a continuación la recopilación de las ocho cartas incluyendo la primera que hemos publicado en la FanPage:

Nacho. Primera carta

Hola, Christina. Te escribo cuando justo acabo de comenzar mi gira y sé que tú estarás haciendo lo propio con la tuya. Sabes que estás al menos entre mis cuatro cantantes medio danesas medio españolas favoritas, así que siempre te tengo en mente. El otro día recordé algo que dijiste en una ocasión. Una de tus teorías, de esas que acabas contradiciendo con tu siguiente teoría, aunque esta me pareció especialmente sólida. Lo recordé cuando, estando en un bar de Gijón, conocí por casualidad a un crío de 21 años que era policía militar y me contaba lo excitado que se sentía llevando pistola y estando puesto de speed. Tú decías que a cada profesión le corresponde un pecado original. Verbigracia: alguien al que le guste alardear del poder que le da llevar pistola ha de ser por necesidad un poquito cabrón. Pero tú hablabas del pecado original de los músicos. ¿Podrías recordádmelo, poniendo ejemplos si no es mucha molestia y tu agenda te lo permite?
Muchas gracias.
Tuyo,
n

Christina. Segunda carta

Supongo que el adjetivo que usé sería prepotente respecto a tu amigo, el policía, yo soy una chica muy educada y no digo palabrotas. Me sorprende que no te acuerdes de tu pecado original. Todos los músicos que conozco lo sufren. Por supuesto, yo también. Inmadurez, eterna adolescencia, incapacidad para enfrentarte a los problemas como un adulto… La negación rotunda de que eres un adulto. Si además eres escritor de canciones casi seguro serás o habrás sido un inepto social también. Demasiado bien nos va, querido amigo.

Espero verte pronto.


Nacho. Tercera carta

Christina, tina, tina, que sepas que no ha nacido un Vegas que tenga a policías, guardias civiles, militares y toreros por amigos. Pero hablando de tu teoría, ¿no crees que en realidad responde a un complejo tuyo de mujer inmadura? Siempre me ha sorprendido comprobar lo insegura que te muestras a veces con tu trabajo, teniendo en cuenta todo el camino que llevas andado. Pero entiendo lo de la eterna adolescencia. ¿Sabes que tú fuiste la primera mujer que se refirió a mí como “hombre” y no como “chico”? Y eso que ya pasaba de los treinta. Desde luego si yo no escribiera canciones ahora parecería un tímido estúpido al que le da miedo hasta preguntar la hora. Ahora lo sigo siendo, pero ya no lo parezco. ¿Cómo serías tú si no escribieras y cantaras canciones? ¿Qué tal los ensayos con tu súper banda? Yo ayer toqué en Zaragoza e hice el ridículo (mi banda no). ¿Te veré en Madrid hoy?

Tomo tu mano en la mía.
Tuyo,
n


Christina. Cuarta carta

Sólo los idiotas no dudan de sí mismos, se avanza más deprisa cuando admites que te queda casi todo por aprender. La autocomplacencia te lleva de cabeza a la mediocridad. ¿Sigo con las sentencias? En fin, llevaré como pueda el peso de ser la primera mujer inmadura que te llama Hombre, también seguramente soy la primera que se da cuenta de tu tremenda similitud en algunos momentos con una adolescente gótica, dolida y siempre consciente de su preciosa estampa melancólica. Puedes ir de un extremo al otro, lo cual es otro de tus muchos talentos.

No puedo ser otra cosa que lo que soy. A estas alturas, no me queda más remedio que admitirlo. Igual que tú. Mis ensayos van bien. Mis chicos llegaron hace un par de días de Nueva York. Trajeron buenas noticias, buena predisposición y buen apetito. Paso mucho tiempo en la cocina, pero aún más en el local de ensayo. Claro que me verás en Madrid. Quiero ver como suenan tus nuevas canciones en directo.
¿Te acuerdas cuando hablábamos de que nunca se olvida el momento exacto en el que nace una nueva canción? ¿Dónde estabas cuando nació “Dry Martini S.A.”?
Hasta pronto, dientecillo de tiburón.


Nacho. Quinta carta


Me alegra saber de ti, mi jovencita estrella del pop del pasado y del presente, aunque sea para llamarme cosas tan feas como adolescente gótica. Por supuesto que me acuerdo de cuando hablamos de cómo es esto de hacer canciones; me encanta cada vez que dices algo al respecto en lo que yo también me reconozco. Cuando surgió la canción que mencionas estaba en el salón de mi casa en Gijón tonteando con la guitarra...


Para continuar leyendo dejo el link del PDF completo. AQUI


martes, 10 de noviembre de 2009

El genero Bobo (No por mi)


“Y si surgen preguntas, pues dejo que surjan en su esplendor y estupidez”. Lo canta Nacho Vegas en “Las inmensas preguntas”, y yo voy a acogerme a esa premisa para lanzar la siguiente cuestión, esplendorosamente estúpida: tras estudiar una prueba más, ¿es Nacho Vegas el tío más lúcido de la escena musical española? Si no lo es, lo disimula muy bien.

Como mínimo hay que considerar que es un tipo inteligente y hábil; dos cualidades que le permitieron sobrevivir y salir reforzado de extrañas parejas como la que hizo con Bunbury. Vegas avanza y lo hace, aparentemente, cuidando cada paso que da en su discografía. Como no muchos músicos, el asturiano mantiene viva la magia de los EP, y eso es de agradecer porque va salpicando nuestra existencia entre disco y disco con pequeñas joyas que, como Canciones Desde Palacio o Esto No Es Una Salida, han dado canciones extraordinarias. Lo mismo que pasa con El Género Bobo.

El EP (con el diseño de Luis Díez) cuenta con cuatro canciones inéditas, sino contamos la inquietante intro de “Como en los erizos”, en la que Vegas recita parte de la introducción de Luis Cernuda en Ocnos (“Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor. El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos”). No nos vamos a engañar, no vamos a encontrar nada diferente. Y parte del encanto reside en eso, en comprobar cómo Nacho exprime un género que cada vez parece más suyo que de cualquier otro.

El Género Bobo presenta el continuismo de “(Al final) Te estaré esperando” y “Pesadilla genérica”, descarte deEl Manifiesto Desastre (Limbo Starr, 2008), su clásica facilidad narrativa en “Penúltimo anhelo”, y la excelencia en “Las inmensas preguntas”; ésta última, de las más breves que se le recuerdan al asturiano, es de las que aúpan a Vegas por encima de casi todos y a la altura de unos pocos. Los buenos de verdad.

Sinceramente, despues de su carrera con las esferas invisibles, su disco con bunbury, demas participaciones, Nacho Vegas Sigue siendo un maestro al nivel de los grandes el y su genero bobo


Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *